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 [18+][02/24]Magia Prohibida

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hyuuga_destiny

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Fecha de inscripción : 26/02/2011
Edad : 26

MensajeTema: [18+][02/24]Magia Prohibida   Lun Feb 28, 2011 3:36 pm

Después de pensarlo un poco he decidido subir aquí también mis fics, espero q les agraden ^^

La historia no me pertenece le pertenece a Jo Beverley y los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto, solo los he tomado prestados para mis malvados planes

...---------------------------------------------------------------------------------------


Capitulo 1

Londres 1812

Hinata estuvo a punto de cortarse con el cuchillo de cocina al oír de repente golpazos en la puerta, era la noche de navidad y esperaba que los dejaran tranquilos durante las fiestas

Aquellos golpes desesperados echaban por tierra sus esperanzas

Su hermana pequeña se levanto con el rostro angustiado por el mismo temor, Hinata hizo un gesto con la mano para indicar a Hanabi que volviera a sentarse en la mesa de la cocina y siguiera vigilando a los mellizos mientras hacían ángeles navideños con recortes de papel

Tras limpiarse nerviosamente las manos en el delantal, agarro los dos gruesos chales que tenia al lado y se marcho por el frió pasillo hacia la entrada

Hubiera querido echar un vistazo por la ventana de la sala para ver quien era pero un estruendoso golpe, que hizo temblar la puerta y el grito de – abran el nombre de la ley – la impulsaron a descorrer el cerrojo y abrir

Hinata se quedo atónita al ver ante si, envuelto en la fría niebla, a sir Orochimaru, el casero y lo peor es que venia acompañado del alguacil Kakashi

La noche de navidad no, por favor – suplico Hinata para sus adentros, sir Orochimaru siempre había sido muy amable con ellos, era un viejo amigo de sus padres seguro que no les echaría a la calle en fecha tan señalada

Era obvio que aquella persona no necesitaba la renta con apuro pues llevaba un pesado abrigo, de la mejor calidad, lo mismo que la bufanda, los guantes de cuero y el pretencioso sombrero de piel de castor que le cubría la cabeza

Por fin, Hinata – dijo con expresión en el rostro – déjanos pasar por favor

La ojiperla trago saliva, no pudo mas que echarse para atrás e indicarles con un gesto que entraran – ¿quería usted algo sir Orochimaru?

Cuando ella cerró la puerta, aquel hombre respondió – mi querida niña, supongo que no habrá olvidado que hace tres meses que no cobro el alquiler

Pero usted dijo que no nos preocupáramos – la peliazul vio su aliento como humo en el aire y, al tiempo que se estremecía de escalofríos

Si sir Orochimaru hubiera venido solo le, habría invitado a entrar en la cocina, única estancia de la casa con chimenea pero no estaba dispuesta a invitar al lector de “icha icha” y flojo del alguacil a la habitación mas intima de su hogar

Mi querida Hinata, debe entender que lo único que yo pretendía era darles un poco de tiempo después de la dura muerte de sus padres, tiempo para recuperarse, para arreglar las cosas – se encogió de hombros – pero no puedo esperar ahora y menos con la llegada del invierno

La ojiperla miro su alrededor como si la ayuda fueran a aparecer de repente en forma de ángel, pero sabia que nada podría ayudarle – lo entiendo muy bien, ha sido muy considerado, pero si pudiera darnos mas de tiempo… estamos en navidad

Bueno, bueno señorita Hyuuga – interrumpió el alguacil – sir Orochimaru ha sido muy bueno con ustedes, mas que bueno diría yo – el benefactor levanto la mano para acallar a su acompañante

Podría esperar un poco mas de tiempo, como dice la señorita Hyuuga estamos en navidad, pero no olvide que esta situación no puede durar eternamente – dijo sir Orochimaru

La peliazul lo sabía muy bien, llevaba meses esforzándose por mantener la esperanza, escribiendo cartas a sus parientes y luego a sus amigos, había recibido unas respuestas amables, incluso unos cuantos cheques de banco, pero nadie estaba dispuesto a tomar a su cargo a una familia de cinco miembros

Lo ultimo había sido recurrir a la caridad pero como se había esforzado también por guardar las apariencias, los centros de beneficencia no mostraban demasiado interés. Talvez si la familia Hyuuga en pleno acabara vagando en invierno por las gélidas calles y llevando sus ropas al hombro como único equipaje, “la sociedad de alivio de los huérfanos indígenas” terminaría por apiadarse de todos ellos

Pero cualquier organización caritativa decidiría separarlos, con veintiún años Hinata podría valerse por si misma, a Neji de diecisiete, lo mandarían al seminario, a Hanabi, Konohamaru y Udon terminarían en una institución aprendiendo un oficio. Hinata debería sentirse agradecida pero no era correcto ni tampoco era justo. Ellos eran hijos de un caballero

En cualquier caso no tenia sentido seguir ocultando lo desesperante de la situación, ya casi no les quedaba dinero, lo mejor que habían conseguido en aquella noche era un conejo, y no tardaría el día en que ya no tuvieran nada de dinero

La joven bajo la mirada y dijo lamentándose – no se a donde recurrir

Pobre niña – ante tono benévolo de sir Orochimaru, la ojiperla levanto los ojos, de nuevo esperanzada, pero algo en la mirada del hombre la impulsaba a marcharse a escapar

Recordaba ahora que, la actitud de aquel hombre era otra y había pasado a comportarse como un taimado pretendiente, aquello lo hacia sentirse incomoda en ese momento la miraba de forma extraña ¿quería todavía casarse con ella?, se le pusieron los pelos de punta, se le venia a la mente la manera en que le había tocado la espalda, también se acordó de las veces que se había sentido avergonzada por las cosas que el de decía, sin embargo si ahora le proponía matrimonio no tendría mas remedio que aceptarlo

Alguacil – decía en aquel momento sir Orochimaru – creo que podremos dispersarle por hoy, me sentare un rato a charlar con la señorita Hyuuga, a ver si encontramos una forma de solucionar sus problemas

Es usted muy bueno, señor, demasiado diría yo – el alguacil se quedo mirando la Hinata con severidad – preste mucha atención a sir Orochimaru, señorita, sepa usted que los pobres no eligen

Hinata se mordió la lengua ¿acaso era culpa suya que no tuvieran el suficiente dinero para pagar?, aun así se obligo a sonreír y a dar gracias al alguacil, no había nada que agradecerle, pero era evidente que le complacía ser valorado

Sola ya con el casero, Hinata opto por llevarlo a la sala, gélida y desabitada

Si estaba dispuesto a proponerle matrimonio, parecía un lugar apropiado y si pretendía fijar una fecha para la sentencia, era mejor que no se enteraran sus hermanos aquella misma noche

La ojiperla vio como el casero lanzaba una mirada de asombro a la chimenea vacía, se estremeció, estuvo a unto de sonreír pero no lo hizo, lo condujo hasta una silla y lo sentó tan lejos como le pareció razonable dada la situación – si se le ocurre alguna forma de ayudar, le quedare muy agradecida – al menos eso serviría para iniciar una conversación

El tomo asiento – siempre hay formas querida ¿no ha tenido noticia de sus parientes?

El único hermano de mi padre es misionero en oriente – le dijo la peliazul

¿Y la familia de su madre? En vida nunca hablo de ellos

Por lo que yo se, no tenían demasiada relación, he encontrado una dirección de una hermana y le escribí pero no he obtenido respuesta

Que pena, una familia dividida ¿sabe usted la causa?

No, sir Orochimaru – la ojiperla deseaba que el caballero se limitase a hacer preguntas, lo prefería así, por mucho que aquel hambre le produjera escalofríos

El la miraba de arriba a abajo, quizás sopesándola. Apenas habían cruzado palabra desde el funeral de sus padres y antes, ella había estado trabajando de maestra talvez le decepcionara como había cambiado

Pero parecía… cauteloso, Hinata se sentía atrapada, como un ratón observada por una víbora

Entonces – dijo la joven alzando la voz – ¿se le ocurre a usted alguna forma de ayudarnos? Alguna manera en que sigamos unidos

El casero elevo las cejas – cuatro niños pequeños son una carga para cualquiera, pero se me ocurre una idea – el hombre se detuvo pensativo, Hinata sintió unas ganas de levantarse de un salto y salir corriendo

La compañía es algo importante – musito el – y yo vivo solo, como el que esta de pensión

La peliazul se esforzó en sonreír – si claro

A mí siempre me ha gustado mucho su familia; son tan alegres, tan cariñosos... yo mismo podría hacerme cargo de todos si se estableciera una relación más cercana – dijo sir Orochimaru

La joven sintió como se coloreaban sus mejillas y confió en que el lo tomara como un rubor de satisfacción mas que de angustia

¿Una relación? – dijo repitiendo las palabras de aquel hombre pues algo tenia que decir
Una relación intima y afectiva con una mujer joven y virginal – esta vez la ojiperla no supo que contestar y espero as palabras fatídicas, preparándose para decir que si y decirlo con agrado

El cruzo las piernas sorprendentemente cómodo – Yo podría, bueno… desearía ayudarles, darles cobijo, incluso encargarme de la educación de los más pequeños, si Hanabi se convirtiera en mi amante

El mundo se detuvo durante los segundos en que Hinata dejo de latirle el corazón acto seguido exclamo – ¡¡HANABI!! – y un instante después añadió – ¡¡AMANTE!!

El casero esbozo una sonrisa, y en ese instante la joven comprendió que aquel hombre le producía escalofríos

¿Se siente decepcionada, querida? Es cierto que, cuando era más joven, la encontraba algo atractiva, pero ahora tiene usted... ¿cuántos? ¿Veintidós años?

-Veintiuno

-Aun así

-pero es que Hanabi… solo tiene quince años

-Una edad maravillosa

Hinata se puso de pie, con un verdadero deseo de gritarle, echarle a empujones de la casa pero, apretando los puños refreno sus impulsos, comprendía a la perfección las intenciones de aquel hombre, si ella no daba consentimiento los dejaría a todos en la calle una oscura noche de frió, abocados a la mayoría de las pobrezas. Talvez incluso a la muerte

¿No debería pensarlo con calma? ¿No seria mejor para Hanabi si…?

No

La ojiperla necesitaba ganar tiempo, – un poco de tiempo – pensó, encontró una solución que le disgustaba casi tanto como a sir Orochimaru, lo miro de frente que acertada había estado al compararle con una víbora arrastrada y astuta, segura de tener atrapados a los ratones

-No puedo tomar semejante decisión de inmediato sir Orochimaru

-tampoco yo puedo esperar demasiado querida

-espere al menos a que pasen las navidades

¿Dos semanas? Demasiado me parece – se levanto con lentitud prolongando el momento – una semana, vendré por la respuesta en la noche vieja, si un día muy apropiado, ¿seria delicioso comenzar el año con Hanabi en mi… hogar pero, ya que he sido tan considerado me merezco algún detalle, llame a su hermana así podré deleitarme unos instantes con su belleza

Si ella hubiera podido negarse… pero no quedaba mas remedio que acceder – no le diga nada de… lo que me a dicho a mi

-estoy seguro que usted sabrá prepararla mucho mejor que yo

Hinata sintió un verdadero malestar físico, pero se sobrepuso abrió la puerta y llamo a su hermana

A los pocos momentos, Hanabi se apresuraba por el pasillo, con aquella encantadora figura suya, pese a ir envuelta en un chal hecho de una vieja manta gris, llevaba el pelo recogido hacia atrás con sencillez y un rostro sonriente

La peliazul deseo con todas sus fuerzas que su hermana hubiera estado sucia y desastrada pero eso era imposible en Hanabi. Aun estando en medio de la pobreza y absoluta sobriedad su aspecto era resplandeciente

Sir Orochimaru – dijo Hanabi con reverencia – muy buenos días y feliz navidad

O sir Orochimaru tenía un grado considerable de autocontrol. O era una repugnante víbora, según se mirase, sonrió exactamente como lo hubiera hecho un viejo amigo de la familia

-pues yo también deseo felices fiestas ¿Cómo va la tarea con los mellizos?

-pues muy trabajosa, seguro que en este momento están llenando la cocina de pegamento – la muchacha sonría al hablar

Era completamente imposible entregarla

El casero se acerco y tomo la mano de Hanabi para besarla con suavidad – su hermana y yo hemos estado hablando sobre las dificultades que esta atravesando su familia y creemos haber encontrado haber encontrado una manera de resolverla a gusto de todos

-¿De verdad? La pobre de Hinata a hecho cuanto a podido, pero se que no podemos seguir así, yo me estoy preparando para trabajar de fregona

Mi querida pequeña, esta mano esta tan deliciosa – dijo el, mientras se la acariciaba – puede encontrar mejor ocupación que fregar y limpiar y yo me encargare de ello – volvió a besarla – si no lo dude – todavía sonriendo, se saco una moneda del bolsillo y la deposito en la palma de la joven – cómprese algo bonito

Avanzo entonces hasta la puerta y se detuvo para mirar atrás por ultima vez – una semana Hinata – tras aquella advertencia se marcho

¿Una semana? – pregunto Hanabi

La peliazul estaba temblando y deseaba con todas sus fuerzas que su hermana no se diera cuenta

Hanabi no lo sabría jamás – pensó y luego dijo – si, cree que para entonces habrá encontrado alguna solución, con el año nuevo

Pues estaría bien que se le ocurriera algo, a mi es un hombre que nunca me ha gustado, pero talvez lo haya juzgado mal – se miro la mano y le entrego la moneda a Hinata a quien le hubiera gustado tirarla por la ventana

La peliazul observo como su hermana, quizás sin darse cuenta se restregaba la mano en un intento de limpiarse los besos ¡dios santo! ¿Qué podía hacer? De momento tenia que apartarse de su hermana, no fuera a notar algo raro

Sonó entonces un grito y el estruendo de algo roto lo que vino a ayudarla en su propósito

¡OH, no! ¡Esos monstruos! – exclamo Hanabi, al tiempo que se apresuraba hacia la cocina

Hinata se quedo sentada, con la sucia moneda en la mano. Entre todas las ideas nefastas que se le habían ocurrido sobre lo que les depararía el destino, aquella no se la había pasado por la imaginación

Si se hubiera tratado de ella, si hubiera querido tomarla a ella como amante, no como esposa, habría aceptado por el bien de los demás, pero Hanabi no, jamás

Solo quedaba una solución, justo la que había estado evitando todos aquellos meses, la piedra de los deseos

Se metió la moneda en el bolsillo y se dirigió sigilosamente hacia la silenciosa habitación de sus padres ¡Cuánto los echaba de menos! Se sentía indignada por su falta de previsión ¿es que en todos sus años que vivieron juntos nunca pensaron en lo que les podía ocurrir a sus hijos si ellos morían?

Al parecer no

Paso la mano con suavidad por la gastada colcha verde, recordando lo mágica que la había parecido de pequeña

Se decidió a actuar. Se subió a una silla y en una de las polvorientas esquinas del dosel, descolgó una bolsa verde que apenas se distinguían del resto moviéndose con torpeza por lo pesado de la bolsa y porque aquello ya empezaba a irradiar su magia, bajo despacio y se quedo un rato sentada en la silla, hasta que recupero el ánimo

Parecía oírse un zumbido o eso pensó la ojiperla, aunque daba la impresión de que nadie mas podía oírlo, talvez parecía mas una vibración
Fuera lo que fuera, lo aborrecía, puso rápidamente la bolsa sobre la cama para no tener que tocarla

Quizás fuera mejor esperar
¡¡NO!! había que hacerlo ya

Actuando con resolución, aflojo los cordones de la bolsa y la inclino sobre la cama hasta que salio la tosca estatuilla de piedra

Ya habían pasado años desde la primera vez que la vio y todavía la atemorizaba, siete largos años, para ser exactos pues tenia catorce cuando su madre le enseño la sheelagh—ma—gig, le explico donde la guardaba, porque la escondía y los poderes que tenia la figurita de piedra

Aquella primera vez, supo que tenia el horrible don de utilizar la piedra de los deseos. No todas las mujeres de la familia lo tenían, su tía carecía de el y guardaba rencor a su madre por no haberle pedido a la piedra en su nombre riquezas y pretendientes acaudalados

Por lo visto, cuando Hiashi Hyuuga se enamoro de la madre de Hinata y se caso con ella la tía pensó que la había conseguido utilizando la piedra, esa fue la razón que se enfadaran, pero no era algo que hubiera podido explicarle a sir Orochimaru. ¿Cómo hablar con nadie de la sheelagh, magia pagana e indecorosa?

Era una antigua figurita de piedra que representaba a una mujer desnuda con una sonrisa burlona. Según lo contó su madre hubo una época en que las sheelagh—ma—gigs las colocaban en las paredes de las iglesias irlandesas, algo que a la ojiperla le costaba aceptar y que en absoluto hubiera creído de no ser porque su madre, mujer por lo general de carácter alegre le hablo muy sinceramente de aquella piedra de los deseos

En la mayoría de los sitios ya las habían quitado, porque la gente quería deshacerse de las influencias paganas o simplemente por decoro. En muchos lugares las habían roto pero había quien se las había quedado para su huso personal, la madre de Hinata no sabia si todas tenían los mismos poderes que la suya

Aquella sheelagh—ma—gig era una piedra de los deseos y podía satisfacer importantes peticiones de las mujeres de la familia que tuvieran el don de dominarla aunque había que pagar un precio siempre había un precio

Uno era la desagradable sensación en el proceso, un incomodo malestar que solía producir desvanecimiento, no obstante era una sensación pasajera y se podía soportar. El otro precio se debía a que era una piedra maliciosa que siempre concedía el deseo pero con una contrapartida negativa

La historia clásica era de la joven que deseaba ser hermosa, la piedra le concedía la belleza, y luego había que sufrir el rechazo de sus envidiosas amigas y se veía acosada por insistentes hombres y no volvía a gozar serenidad por el resto de su vida

Hinata estudiaba la piedra con atención, pensando que iba a pedirle y buscando la manera de evitar la contrapartida

¿Dinero?

Era lo que necesitaban pero podía venir de muchas maneras desagradables

¿Seguridad?

Cualquier asociación benéfica o incluso el asilo para indigentes podrían darles seguridad; hasta sir Orochimaru, aunque sólo fuera durante un tiempo.

Para que la piedra le concediera lo que necesitaban, ella debía formular el deseo con suma precisión

Un futuro para sus hermanos, eso era lo que quería. Un futuro de hijos de caballero para sus hermanos, sobre todo para Neji que a sus diecisiete años y con una mente tan privilegiada como la suya, podría estudiar en cualquier escuela

Pensó una y otra vez en como formular aquel deseo, cuando se sintió preparada respiro profundamente y se dispuso a poner las manos sobre la burlona estatuilla

El poder la invadió y una mueca de la mujer de piedra pareció convertirse en un grito de victoria – deseo – dijo con toda la firmeza que fue capaz - que en el plazo de una semana, todos nosotros dispongamos de los medios que merece nuestra posición, con honor y felicidad

Ahora no podía soltarla, por un instante estuvo a punto de huir. Después se dejo llevar se hundió en cuanto pudo en la salvaje energía de la piedra que la envolvió y le provoco temblores, sensación de fragilidad y un intenso mareo

Talvez el poder de piedra fuera proporcional a la magnitud del deseo y esta vez se trataba de un deseo muy grande. ¿Sería posible desear demasiado?

Aterrada, intentó soltarla ¿Y si no lograba despegarse nunca? ¿Y si se quedaba para siempre adherida a la piedra? ¡No podía soportarlo! ¡No podía!

Se fundió con aquel grito primario de la sheelagh

Mareada e incómoda, fue recuperándose poco a poco, pero no lograba apartar las manos de la piedra. El poder de la sheelagh iba cediendo, aunque con mucha lentitud, casi a su pesar, como si se resistiera a soltar a su víctima

¿Víctima?

¿Por qué pensar de ese modo sí la piedra era su única salida? Cuando el poder se hubo desvanecido, en lugar de apartar las manos, Hinata sujetó con fuerza la estatuilla y le dijo – gracias – antes de despegarse de ella y meterla de nuevo en la bolsa

Necesitaba unos minutos para recobrarse por completo, la guardó y volvió a colgar la bolsa en la esquina secreta

A partir de ahora, sólo quedaba esperar, pasaría algo, estaba segura. En el plazo de una semana, su deseo se haría realidad, sólo el tiempo revelaría a qué precio

...-------------------------------------------------------------

Hasta aquí
espero q les agrade
hasta el prox cap ^^


Última edición por hyuuga_destiny el Lun Mar 07, 2011 5:28 pm, editado 2 veces
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Gabe_Logan

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MensajeTema: Re: [18+][02/24]Magia Prohibida   Lun Feb 28, 2011 4:51 pm

Genial, que bueno que lo pones aqui. solo una recomendacion, usa un color mas claro que casi no se ve.

Suerte
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hyuuga_destiny

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MensajeTema: Re: [18+][02/24]Magia Prohibida   Lun Mar 07, 2011 5:27 pm

como puedes ver amigo gabe, soy malo para escoger colores ^^U
bueno...
aqui les dejo el segundo cap

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Capitulo 2


Londres, 30 diciembre

Shikamaru abrió la puerta del dormitorio con la esperanza de que Naruto estuviera solo. Por lo general echaba a las mujeres fuera antes de quedarse dormido pero de vez en cuando alguna se las ingeniaba para permanecer allí. No obstante, aquella mañana el conde de Namikase estaba solo, tendido a todo lo ancho sobre la cama deshecha. Seguramente no le costaría mucho convencer a sus amantes, les bastaría con ver que el ocupaba toda la cama

El Nara corrió las doradas cortinas de una de las largar ventanas para dejar que entrara la tenue luz del sol invernal, el rubio se desperezo, al tiempo que musitaba una queja adormilado y abría un ojo

¿Que? – dijo aquello con un tono plano, sin atisbo de alarma pero con algo de advertencia, mas valía que hubiera una buena excusa

Una carta de tu abuela – abrió el otro ojo y volvió la cabeza hacia el reloj que estaba sobre la chimenea, el que estaba incrustado en el vientre de una figura oriental que a Shikamaru le recordaba un enorme y grotesco gusano

-¿Me despiertas antes de las diez para eso? será solo una suplica de clemencia desde su lecho de muerte

-Siento informarte que la duquesa viuda goza de su habitual buena salud y no seas problemático, supongo que te interesara leer esto sin tardanza

Extraordinaria suposición – Naruto volvió a cerrar los ojos

Shikamaru toco la campanilla y espero. Al poco tiempo hizo su entrada un creado con librea y perfectamente empolvado, trayendo consigo una bandeja en la que había una cafetera de plata y algunos dulces. Inmediatamente detrás del criado, casi empujándolo venia un enorme perro feo y nervioso, que no tardo en subirse a la cama para poner la cabeza junto a la del rubio al tiempo que dejaba ver los dientes como si acabara de encontrar la mas suculenta comida

¿Que? ¿Ha habido bronca? – pregunto el criado con una sonrisa, mientras depositaba la bandeja, pero parecía que el perro tenia mas importancia que el

Naruto no abrió los ojos – tu si que te vas a ganar una bronca Sai, si te muestras tan exultante de alegría a estas horas de la mañana

-Algunos llevamos despiertos desde el amanecer, no podemos estar tristes sólo para seguirlos, hemos oído algo de que ha llegado una misiva de la duquesa viuda

-Pero ¿es que ya la habéis leído?

-No, nos ha sido imposible arrancársela de las manos al señor Nara

-¡Malditos seáis todos! No sé por qué los enseñaron a leer, ¡Largo de aquí!

Alegremente el criado se marcho. Shikamaru llenó una de las tazas de humeante café y echó en ella tres terrones de azúcar. Naruto inspiró profundamente

Ya con los ojos abiertos, gruñó amistosamente ante los dientes del podenco (perro), a lo que el animal respondió golpeando el rabo contra el suelo como un tambor, después el joven se sentó se estiró como un enorme gato y cogió la taza de café

Se bebió la taza entera en silencio y estiró el brazo para que se la volvieran a llenar, al tiempo que se entretenía en saludar al perro, Kyuubi, con la mano que tenía libre. Sólo entonces echó un vistazo a la carta desde lejos – Dado que tú no eres ningún tonto Shikamaru, me invade un mal presentimiento

El Nara tendió hacia él la hoja de papel. El ojiazul la cogió y la tocó con los dedos como si quisiera palpar el contenido – Esa vieja bruja no puede hacerme nada; ni en mi fortuna ni en mi libertad, así que... ¿No vendrá a visitarme, verdad?

-Por lo que yo sé, la duquesa pasará las fiestas en la Corte

-¡Menos mal!

Su transición al estado de vigilia era evidente, pensó el pelinegro, y de ser un león pasaba a convertirse en un tigre en su forma más peligrosa: la de hombre inteligente

Tras beberse de un trago la segunda taza de café, el rubio se decidió entonces a leer la carta

Shikamaru lo miraba con interés, pues no tenía ni idea de cómo su amigo iba a tomarse aquella situación.

¡Maldición! – dijo el ojiazul por fin, aunque con cierto aturdimiento

Preparándose para un ataque de ira de un Uzumaki, el Nara lanzo un suspiro de resignación, cuando el rubio alzo la vista tenía el aspecto de estar bastante perdido – ¿cuando es mi cumpleaños?

-Mañana, como tú bien sabes. El día de Año Nuevo

Naruto se levantó con parsimonia de las sábanas revueltas y empezó a caminar por la habitación, completamente desnudo – ¡Vieja bruja!

Lo dijo con rabia, sí pero con un punto de admiración. El rubio y su abuela llevaban enredados en una guerra desde hacía quince años; en realidad desde que ella la tomó a su cargo. Era una guerra de poder entre las dos personas testarudas que el Nara había conocido y dos de los temperamentos más irritables

El pelinegro debía haber previsto que se avecinaba la tormenta, sobre todo al ver que el Kyuubi se escabullía bajo la cama

Naruto se enrolló en la mano una de las doradas cortinas y tiró con fuerza, con la que casi consiguió sacar de la pared la barra de la que pendía. Con el siguiente estirón, logró arrancarla por completo en una lluvia de polvo y cal. El Nara suspiró y volvió a tocar la campanilla, después cogió la túnica de su amigo de color negro y oro y se la lanzó al rubio se la puso sin hacer ningún comentario y siguió andando por la habitación, casi gruñendo entre dientes

-Creo que esta vez te ha pillado

Sin querer el rubio golpeó con el dorso de la mano un jarrón grande y pesado de color morado que se estrelló contra el suelo

-¡Qué el diablo la lleve! No, no me ha pillado. Prometí que me casaría el día que cumpliera veinticinco años y lo haré. Yo puedo quebrantar machas cosas, pero nunca a mi palabra

¿Mañana? – dijo Shikamaru intentando desesperadamente que imperara algo de cordura en la habitación – eres un problemático. ¿Por qué demonios tuviste que hacer una promesa tan absurda?

Porque con veinte años yo era tan absurdo, y los veinticinco me parecían un futuro difuso y distante. – Cayó también contra el suelo el otro jarrón que hacía juego con el anterior

Yo estaba seguro de que no tardaría en enamorarme de la perfecta damisela, bella y elegante – con impaciencia, golpeó un cascote que se interpuso en su camino – He hecho cuánto he podido por encontrarla

-Creí que huías de las damas como de la peste

-Únicamente desde que he descubierto que todas van sólo detrás de una cosa, una corona

Tras un instante de reflexión agarró una vaca de porcelana amarilla que estaba sobre la chimenea y la arrojó contra el suelo, a los pies de la caterva de criados que se agolpaban a la puerta, armados de escobas, trapos y cepillos, y con los rostros rebosantes de expectación

Una de las doncellas empezó a barrer los trozos de porcelana. Los criados se apresuraron a arreglar lo de la cortina. Con ironía, Shikamaru señaló que todos los sirvientes de dentro de la casa, a excepción de los cocineros, estaban entregados a sus obligaciones, nadie quería perderse un ataque de ira de Naruto

El Nara no lograba acostumbrarse a la forma en que el rubio dejaba a su extraña servidumbre participar de sus asuntos privados como si fueran parientes entrometidos

Lo ha planeado todo, ¿sabes? – dijo el ojiazul, haciendo caso omiso de todo el personal y sin dejar de pasear por la habitación. Tampoco tenía en cuenta que su ligero atuendo no cumplía las mínimas normas de la decencia, pero a aquellas alturas sus criados lo habían visto todo. Y en absoluto se refrenaban las criadas de lanzar miradas valorativas

Una de ellas, Tenten que no se esforzaba lo más mínimo por disimular su anterior ocupación, cogió un ramito de muérdago de su bolsillo y lo colgó con optimismo del volante que bordeaba el dosel de la cama – Me ha mandado la carta justo para que llegara hoy y hacerme pasar así un día de angustia antes de que me llegara la hora del fracaso – Naruto agarró el toro Naranja que hacía juego con la vaca, al otro extremo de la chimenea

Ino, cógelo. – y lo lanzó a la criada, Entre gritos estridentes, ella lo alcanzó y después lo dejó caer deliberadamente. Con expresión pícara, la criada añadió – aposté una corona por ese objeto

-Eso no está bien, señorita

Solo se me resbalo señor. Pero ¡mira por dónde pisás! – mientras se entregaba a la tarea de barrer los fragmentos cortantes que rodeaban los pies del rubio

El conde siguió andando con paso majestuoso por el camino despejado, agarró un sable enorme que pendía de la pared, lo desenvainó y lo clavó en el centro de un cojín de satén rosa

Después lo levantó y mientras lo sujetaba en el aire, cortó el almohadón por la mitad con lo que la habitación empezó a llenarse de suaves y sedosas plumas

Sin parar de reír, Shikamaru se arrellanó en la silla, apoyó las piernas en la cama y se dispuso a observar. Aquello era un verdadero espectáculo, en el que todos representaban su papel a la perfección

Naruto sólo daba rienda suelta a sus rabietas en aquella habitación, por lo que se intentaba que no hubiera allí nada de valor. De hecho, los sirvientes escudriñaban todo Londres buscando objetos que no importara destruir, para ponérselos a mano. Como Ino había sugerido, tenían una verdadera lotería en las dependencias de la servidumbre sobre cuál sería la siguiente pieza que el ojiazul acabaría destrozando

Prácticamente la casa entera veía aquellos raptos de ira de Naruto con una especie de orgullo

El pelinegro también se divertía bastante en tales ocasiones. Él mismo había apostado una guinea a la posibilidad de que llegara entera hasta Pascua una sonriente pastora de porcelana que había sobre la mesita de bambú. Por lo general, solía ser respetuoso con las mujeres

Su abuela era la notable excepción

El cocinero había apostado la misma cantidad por la mesita. Se trataba de una pieza poco afortunada, ya que estaba lacada de manera llamativa en verde y rosa. El Nara miraba a su amigo frente a ella, espada en mano. ¿Sería capaz de destrozarla sin aplastar a la pastora?

Tal vez por aquella razón, Naruto arrojó la espada sobre la cama y centró su atención en un retrato grande de un monje muy feo, de cara lúgubre. ¿Sería capaz de romper…? Lo arrancó de la pared de forma que el clavo salió volando por el aire, agarró el cuadro y lo aplastó contra el respaldo de una sólida silla

Shikamaru se lo agradeció sobremanera. Él mismo había estado a punto de romperlo muchas veces, pero por la flojera de descolgarlo no lo había hecho ¿Cómo dormir, y menos aún hacer el amor, con aquella cara desagradable y antipática mirándole a uno? Incomprensible

Yo nunca me retracto de mis palabras – prácticamente exhausto y enjugándose el sudor de la frente – puedo quebrantar muchas cosas pero nunca a mi palabra

-Ha dicho

El rubio se voltio hacia el Nara – si, he dicho

Se quedó entonces mirando a los expectantes criados. Como parecía que el espectáculo ya se había terminado, los criados se dispusieron a recoger todo el estropicio, pero lo hicieron con lentitud, no fuera a haber una segunda parte

Llegó volando un loro de color azul grisáceo y fue a posarse en el hombro de Naruto – buenos días, encanto – dijo el pájaro, exactamente con el tono de voz del rubio, el conde se relajó y sonrió dejando que el adorable lorito le acariciara la oreja

Buenos días, encanto – Acto seguido, Naruto se puso serio

-¡Maldita sea! A Knox le va a dar un ataque

En efecto, en aquel preciso instante, el loro miró fijamente a los criados – mujeres, mujeres! ¡La verdadera perdición!

Cuando Naruto se hubo sentado en la silla, Tenten empezó a contonearse alrededor y se sacó una avellana del bolsillo

-¡Vamos, Knox! Si a mí me quieres mucho...

El pájaro se quedó mirándola, sin parar de tambalearse. La criada le ofreció entonces la avellana – ¡Venga, sé bueno, Knox!

Ella esperó unos instantes y sólo cuando el loro hubo mascullado – Dama guapa – le dio la avellana y le lanzó un beso. El asimilado se dio media vuelta para deleitarse con la chuchería

¿Veis? – dijo Tenten, dirigiéndose a todos los presentes – Es fácil manejar a cualquier macho si una sabe exactamente lo que quiere

Tenten – dijo Naruto – es que tú eres un peligro ambulante para los machos de cualquier especie. Pero dime, ¿de dónde has sacado tiempo para domesticar a Knox?

La criada no contestó, sino que se limitó a guiñarle un ojo a Kiba. Para gran sorpresa de Shikamaru, Kiba se sonrojó. Por Dios que acabaría volviéndose loco en aquel sitio, si es que no estaba ya echado a perder

Ve diciendo nombres – dijo el ojiazul

-¿Nombres? De posibles novias

Knox dio un brinco – ¡No te cases! ¡No te cases!

Naruto abrió los ojos con exasperación – ¡Nombres! Y, ¡por todos los santos!, no utilices palabras que le saquen de sus casillas

Con la conocida sensación de que estaba atrapado en una casa de locos, Shikamaru sacó el cuaderno. El anterior dueño de Knox le había enseñado a mostrar alarma ante cualquier unión con mujeres, en especial, si se trataba de matrimonio. Naruto tenía razón. Una esposa en la casa sería motivo sobrado para que al loro le diera un ataque

¿Qué tipo de nombres? – preguntó

-Pues…de posibles candidatas a…la felicidad

-Pero, ¿de qué tipo?

-Del tipo de las que estarían dispuestas a acompañarme mañana mismo en la ceremonia

Lo que significa, de cualquier tipo. Knox debió de notar la tensión de Naruto, pues se le puso encima del hombro y empezó a restregarse suavemente contra su oreja, se relajó y dio una palmadita al ave

-¿Quién fue aquélla que se hizo un esguince al salir por la puerta hace un par de semanas?

-La señorita Cathcart. Dijiste que te hubiera gustado retorcerla por alguna parte

-Me refería a que me hubiera gustado enderezarle el tobillo

Shikamaru tomó apuntes en una página en blanco

-¿Quieres que mande una nota diciendo que te interesaría hablar con su padre? Ni siquiera estoy seguro de que estén todavía en la ciudad

-Probablemente no quedará casi nadie en Londres. ¡Qué desastre!

Naruto chasqueó los dedos de la mano izquierda y Kyuubi salió dubitativamente de debajo de la cama, mostrando los dientes, como si estuviera preparado para la lucha, pero con los ojos llenos de inseguridad. El pobre podenco no podía evitarlo. Nació con una deformidad en la boca que le daba un aspecto feroz, cuando en realidad era un miserable cobarde, e incluso en semejante situación se mostraba tembloroso, olisqueando el peligro en el ambiente

No pasa nada, Kyuubi – dijo Naruto – ¡Venga, sal!

El perro sacudió su gran osamenta y fue a sentarse dignamente junto a su amo, como si jamás hubiera conocido lo que era el miedo. El loro y él intercambiaron una mirada, rivales por captar la atención del adorado dueño de ambos. El pelinegro se preguntaba si el rubio sentiría alguna vez cierto cansancio por tener que satisfacer las demandas de aquellas dos criaturas, junto con las de todos los demás desventurados que le rodeaban Naruto acarició la cabeza del podenco

-La mayoría de la gente debe haberse marchado a sus casas de campo para pasar las Navidades. ¿Por qué demonios fui yo a nacer en esta época del año? No entiendo cómo pudo planearlo así el dragón (así llama a su abuela). En fin; seguro que hay alternativas mejores que la señorita Cathcart; se ríe estúpidamente sin parar. ¡Venga, Shikamaru!, empieza a decir nombres. ¿Es que no va a haber condesas en los condados de los alrededores de Londres? Si es preciso, estoy dispuesto a ir a caballo hasta allí

-Entiendo que para ti es muy importante cumplir la palabra dada, pero…

-No pienso retractarme

El Nara movió la cabeza con resignación. Se temía que, por esta vez, la duquesa viuda se apuntaría un tanto. Naruto no encontraría esposa en un día, o al menos, no a una que a él le gustara. O se casaba de mala manera o no tendría más remedio que admitir ante la duquesa que no había sido capaz de cumplir su palabra

Jamás lo haría
Así que acabaría embarcándose en un desastroso matrimonio
Shikamaru empezó a tomarse en serio la situación

Lady Mary Derby – dijo, al tiempo que escribía aquel nombre en el cuaderno—, lady
Frances Holmes, lady Georgina Pitt—Stanley…

Algunas páginas más tarde, por mucho que escarbo en su memoria, sólo consiguió acordarse de una más

-¿La señorita Senju Tsunade?

-¡Por todos los demonios Shikamaru! Habrá cumplido los sesenta

-La edad no importa si lo que quieres es cumplir tu palabra y fastidiar a tu abuela. Solía gustarte su compañía

-Si me meto en esto, que sea con alguien que al menos pueda darme uno o dos hijos – Naruto se levantó – Sé lo que me digo. Vuelve a leer esos nombres

Eres un problemático – pasó de nuevo todas las páginas del cuaderno y leyó la ristra de nombres. Cuando hubo terminado lo cerró

-¿Y bien?

Naruto estaba apoyado en la pared, con los brazos cruzados, mientras el loro y el perro permanecían a su lado, pendientes de su reacción, como en un curioso cuadro heráldico

Tú necesitas ampliar tu mente y yo tengo que casarme – mordió la lengua en el momento en que escuchó a Knox gritar

-¡No! ¡El que se casa, se abrasa! ¡El que se casa, se abrasa!
Aun así el rubio añadió – Mañana
Todos los criados seguían rondando por allí, haciendo como que trabajaban

Vamos a poner a prueba el aguante de Knox – Naruto agarró a Tenten de la cintura, la inclinó bajo el muérdago y la besó apasionadamente

El pájaro se marchó volando a otra posición más segura, sobre la cama, pero no lanzó ninguno de sus agudos gritos de alarma, sino que se limitó a decir, con tono sumiso – Quiero una avellana

Muy bien, Knox – Tenten metió la mano por debajo de la túnica del rubio

Él se la retiró, al tiempo que lanzaba una carcajada

-Para, para, para. No vayamos a poner fuera de sí al pobre loro. Además, tú estás reformada

Guiñando un ojo, Tenten dijo – Por eso señor; ya no cobro

-¡Caramba! Ahora entiendo por qué todos mis criados varones están siempre medio dormidos, ¡Eres imposible, Tenten! y supongo que yo debería estarte agradecido. —Con aire de broma, ella lo empujó sobre la cama y se alejó, contoneando las amplias caderas, hasta situarse junto a Kiba

Aquel lugar era realmente una casa de locos, pero al ojiazul no parecía importarle. De hecho, él mismo creaba ese ambiente con su amable dejadez y su absoluta falta de respeto por la intimidad. Solía decir que los criados siempre se enteraban de todo por mucho que uno intentara ser discreto; y que podían ser muy útiles porque también estaban al corriente de los asuntos del resto del mundo

Shikamaru no creía que en aquella ocasión, ni el más informado de todos ellos pudiera ser de alguna utilidad

Se guardó el cuaderno y con escasa esperanza, decidió imponer la cordura – Naruto, tal vez debieras aceptar que la vieja bruja te gane un tanto. Se regodeará un poco, pero al menos tú no te encadenaras de por vida a una mujer que no te guste

El rubio saltó de la cama, dejando que Knox jugueteara con la arrugada carta. Sin preocuparse por todos los presentes en la habitación, se quitó la túnica y se puso los calzoncillos y la camisa que le sujetaba Kiba – Seguro que no te has leído toda la carta ¿A qué no?

-Por supuesto que no

-Eres mi secretario, Shikamaru, y estás autorizado a leer mis cartas

-No si son personales además me da flojera

-Deberías deshacerte de ese mal hábito. Si te la hubieras leído entera, sabrías que mi promesa tenía una segunda parte. O me encadenaba a una mujer de por vida el día de mi veinticinco cumpleaños o aceptaría que fuera mi abuela quien me eligiera la cadena

Shikamaru arrebató la carta del pico inquisitivo de Knox, y después de leerla rápidamente exclamó – ¡Qué promesa tan absurda!

En ese momento, Naruto se estaba poniendo la camisa

Sin duda, pero di mi palabra y debo cumplirla. En ningún caso voy a permitir que sea mi abuela quien me elija…—miró deliberadamente hacia la cama— una esposa

-¡Una esposa te cava la fosa! ¡Una esposa te cava la fosa!

-Es muy probable; por eso prefiero ser yo quien elija mi propia fosa, y lo haré mañana

Shikamaru empezó a caminar por la habitación – Pero es imposible. Aun cuando te decidas por alguna de esas jovencitas, ella no dará su consentimiento para hacerlo de una forma tan extraña

-¿Crees que no?

El pelinegro se paró – Tal vez alguna acepte; pero imagínate las habladurías

-Y crees que eso me importa

-Piensa entonces en cómo vas a contárselo a ella y a su familia

Desde luego que ésa no es una perspectiva demasiado agradable; pero infinitamente mucho mejor que entregarme a las garras del dragón. La cuestión es: ¿qué joven será la que resulte agraciada? – Se volvió súbitamente hacia la audiencia de los criados que se encontraban por allí—. ¿Y bien? Seguro que tienen algo que decir

Sí – dijo Sai – elige a la que tenga más dinero

-Tan pragmático como siempre. Entonces tu plan es elegir a la más rica

-Eso es lo que yo haría si encontrara a alguna; aunque fuera alguien medio loca y retadora

Ino que en absoluto reunía aquellas características, le dio una patada en la espinilla
Sai se quejó blasfemando de dolor e hizo muchos aspavientos, pero sin dejar de reírse

-Pero yo no necesito dinero.

¿Qué es lo que vos necesitáis, señor? – preguntó Ino

Buena pregunta – Volvió a sentarse para que Kiba pudiera arreglarle el lazo de la corbata. Contento, Kyuubi se sentó encima de los pies de su amo, que llevaba cubiertos únicamente por los calcetines – Que tenga buena salud, una buena dentadura, hábitos moderados... No quisiera acabar mis días teniendo que meter en cintura a una esposa derrochadora

-¡Una esposa te cava la fosa! ¡Una esposa te cava la fosa!

Ojalá que estés equivocado Knox. Además me temo que vas a tener que acostumbrarte – dijo volviéndose bruscamente hacia Shikamaru – ¿cuál crees que podría ser?

-¡Sabe Dios! Supongo que tú podrás juzgar mejor que yo lo de la buena dentadura

-No creas; llevo meses evitando tener relaciones íntimas con esas prometedoras jovencitas, que son como una plaga de sanguijuelas. Pero puedes borrar de la lista a lady Frances, a lady Georgina y a la señorita Stewkesly. He oído decir que ninguna de ellas se caracteriza por la discreción

Obedientemente el Nara tachó los tres nombres

Tal vez debería poner el resto de los nombres en un sombrero para que saques uno al azar – Acto seguido, él mismo dijo – Mejor no

Pero Naruto se apresuró a decir – ¿Y por qué no?

Shikamaru se maldijo por ser tan irreflexivo

Entonces Ino se decidió a intervenir – Con vuestro permiso, mi señor…

Naruto y Shikamaru la miraron sorprendidos, no porque hubiera hablado, pues en aquella casa los criados tenían absoluta libertad para decir lo que les viniera en gana, sino porque parecía nerviosa

-¿Sí?

La criada, al tiempo que se enrollaba una y otra vez los dedos en el mandil, se atrevió finalmente a decir

Con vuestro permiso, señor, si en verdad no os importa con quién vais a cas…—miró al
loro, haciendo un gesto de alarma con los ojos – a ir al altar…

-Yo no he dicho eso exactamente.

-Pero...

El rubio le sonrió con dulzura – Si esto es una proposición Ino, la respuesta es no; seguramente, no te iba a gustar

La criada se ruborizó de inmediato y emitió una risita nerviosa

¡Eres imposible! ¡Como si yo quisiera! Además...—Lanzó una mirada de complicidad a Sai – Sea lo que sea – continuó, ya en tono más serio – a mí me parece que convendría una joven necesitada de un marido

Con la corbata a medio anudar, Naruto se levantó, sacando los pies de debajo del podenco

-¿Traer aquí a una majadera? ¡De ningún modo!

-No señor, no es eso, sino alguna dama joven que se halle en una situación difícil, por ejemplo. Así no tendríais que suplicarle. Sería ella la agradecida

-¡Hummm! ¡Aguda observación!

Al ver interesado a su amigo, el Nara se preguntó si debía intervenir. Su posición era muy delicada; mitad amigo y mitad administrador, una de sus obligaciones tácitas consistía en evitar que el rubio se dejara llevar por sus impulsos y acabara en medio de algún desastre

Pero aquella vez el ojiazul parecía estar en plenas facultades

-¿Tienes en mente a alguien, Ino?

-Sí, señor.

-¿Una dama?

-Sí, al menos su padre era un caballero de estudios

Kiba sacó un chaleco bordado y lo depositó en los brazos de Naruto

-Suena francamente prometedor. ¿Por qué se halla en una situación difícil?

-Sus padres, murieron de repente hace tres meses, dejando a la pobre señorita Hyuuga a cargo de sus hermanos, sin una sola moneda

Una historia conmovedora. ¿De qué la conoces? – Kiba abrochaba la botonadura de plata y Knox fue a posarse en el brazo que Naruto tenía extendido en aquel preciso momento

-Mi amiga trabajaba allí de criada, señor. Incluso se quedó un tiempo sin cobrar; sentía lástima por ellos pero al final tuvo que buscarse otra casa. Yo no digo que debáis cas… uniros a la señorita Hyuuga. Apenas sé nada de ella. A lo que me refiero es a que debe de haber muchas otras en su misma situación. Contentas de ir al altar, aun con prisas y agradecidas de que alguien les dé semejante oportunidad

Con Knox en el brazo Naruto se quedó pensativo, recorriendo la estancia con los ojos – no exigirá falsas promesas de amor – comentó, dirigiéndose a Shikamaru – Ni serán precisas las cursilerías. Es poco probable que sea extravagante o veleta…

-También puede ser más fea que un pecado

El ojiazul miró a Ino – Mi amiga no me comentó nada de su aspecto señor

-¿Dónde está tu amiga?

-Fuera de la ciudad. Se ha ido con su familia para pasar las fiestas

Tras unos instantes Naruto puso al loro en su hombro y se volvió hacia Shikamaru con la palma de la mano abierta

Una moneda – No demasiado contento con la situación, Shikamaru sacó una y se la lanzó. El rubio la cogió al vuelo – Cara: la señorita Hyuuga; cruz: el nombre de cualquiera de esas otras que salga del sombrero

Antes de que el Nara pudiera protestar, la moneda ya brillaba aleteante por el aire; Naruto la cogió y se la puso en el dorso de la mano

¡Cara! – dijo y lanzó la moneda a Ino – Ve e informa a la señorita Hyuuga de los placeres que le aguardan

¿Yo? – gritó Ino

-Tú. Y para que tengas una iniciativa, si ella acepta les daré a ti y a Sai lo suficiente para que os establezcáis por vuestra cuenta

Los dos criados se intercambiaron una mirada de sorpresa – ¿De veras, señor? – preguntó el criado

Es una promesa – el rubio se volvió hacia Shikamaru – Consigue una autorización especial

-Pero...

Naruto se dirigió entonces a Ino – ¿Está en edad de merecer?

-Cumplió los veintiuno

¡Para vestir santos! – observó Shikamaru cada vez más incómodo con todo aquello

-Me importa un comino. Ino, ¿Cuál es su nombre de pila?

-No lo sé, señor

-Entérate cuando haya aceptado. Shikamaru, pon en marcha lo de la autorización especial

-Apresúrate Ino, y convéncela, y ve bien vestida. Seguramente habrá que hacer un montón de papeleo. ¿Dónde vive?

-En la calle Mallet, señor, atravesando St. James hacia el sur, pero…

-Un barrio respetable y sin embargo, modesto. Buen augurio

Cambiándose el loro de mano con habilidad, metió los brazos en la chaqueta azul marino que Kiba le sujetaba pacientemente

-Averigua cuál es su parroquia. Supongo que tendremos que saberlo para la autorización y dile que la ceremonia será mañana por la mañana, a las once

-Pero, señor…

Shikamaru consideró que había llegado el momento de intervenir – Naruto, ¿no sería más correcto para la dama que le dieras la oportunidad de conocerte antes de que ella tome la decisión? Así tú también podrías conocerla

-Si yo hago una apuesta a ciegas, no veo por qué ella no puede hacer lo mismo, ninguno de los dos tenemos tiempo para que la situación sea racional. Todo queda en manos del destino

-Pero no es una cuestión que pueda echarse a cara o cruz. Es para el resto de tu vida.

-Así la apuesta resulta más interesante.

-¿Y qué vas a hacer si ella no acepta? – Con los brazos en jarras, el ojiazul se quedo pensativo, mirando alrededor

-Establezcamos las reglas del juego. Si la señorita Hyuuga no acepta, sacaré del sombrero el nombre de una de esas jovencitas prometedoras e intentare convencerla por todos los medios para que acepte. Si lo consigo, pero luego se echa atrás en el último minuto, me arrastraré ante la duquesa y aceptare su veredicto. Pero si la señorita Hyuuga cumple todas las condiciones me uniré a ella en santo matrimonio sin pensar en lo que pueda ocurrir después

Knox revoloteó hasta la cama y lanzo uno de sus gritos de alarma – ¡El matrimonio es el demonio! ¡El matrimonio es el demonio!

Supongo que tienes razón, Knox. Estaré condenado para siempre en lo malo y en lo bueno. Pero vas a tener que acostumbrarte, lo mismo que yo – Cogió al loro con las dos manos y lo acarició, al tiempo que miraba a todos los presentes con una de esas sonrisas encantadoras con las que era capaz de romperle el corazón a cualquiera – Todos son testigos ¡Que sea lo que el destino nos depare!


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MensajeTema: Re: [18+][02/24]Magia Prohibida   Lun Mar 07, 2011 7:02 pm

Excelente, je, aunque ya lo haba leido antes se agradece volver a leerlo.

Suerte
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MensajeTema: Re: [18+][02/24]Magia Prohibida   

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